×

ESCRIBE LO QUE ESTÁS BUSCANDO Y PULSA INTRO

Cargando...
Gastronomía Qué hacer

Felipadas: el pintxo bilbaíno por excelencia

La creación de este tradicional sandwich esconde detrás una curiosa historia

Bilbao Secreto Bilbao Secreto

Felipadas: el pintxo bilbaíno por excelencia

Nuestra tierra se asocia con gastronomía de calidad, con parrilla y con pintxos, muchos pintxos. Las barras de nuestros bares rezuman tradición culinaria, y cada una de ellas tiene su pintxo estrella, su razón para ser visitada. Sin embargo hay un pintxo en Bilbao que es único, uno que está registrado por un solo bar y que fue inventado hace 65 años, las Felipadas.

En la céntrica calle Alameda Urquijo encontramos un bar con mucha historia y con un pintxo único. Se trata del bar Alameda y de sus famosas Felipadas, un sándwich de antxoa con mahonesa y lechuga que se ha convertido en el pintxo bilbaíno por excelencia.

Para contar la historia de esta especialidad de la casa hay que remontarse al año 1955, cuando un cliente habitual pidió a Teo, el entonces dueño del local, que le dejase hacer unos sándwiches para la cuadrilla. La creación de este cliente, de nombre Felipe, gustó tanto que el siguiente día la cuadrilla fue en busca de ese sándwich que había hecho su amigo. Uno de los que conformaba aquel grupo tuvo la idea de utilizar el apelativo «Felipada» para referirse a ese sándwich de antxoa, mahonesa, lechuga y un toque de picante. El resto, historia y muchas, muchas, Felipadas.

Desde 1955


Visto el éxito que tuvo la Felipada, en el bar Alameda decidieron añadir esta creación a su barra, y desde entonces no han hecho más que ganar adeptos a este mítico sándwich bilbaíno.

En 1995, y tras 40 años realizando Felipadas, Teo se jubiló, pero su legado no pudo quedar en mejores manos, en las de Paco García. Tras 20 años trabajando junto a Teo, no había persona más capacitada que Paco para seguir con la tradición de crear las famosas Felipadas, pero los años pasan, y las personas se siguen jubilando.

Un legado que no cesa

Tal y como ocurriese con su predecesor, en 2019 Paco dejaba el bar Alameda tras 45 años unido a él en cuerpo y alma. La tan merecida jubilación llegó para él, y con ella, la duda de si las Felipadas seguirían unidas al bar bajo las riendas de su nuevo dueño, Gabriel Mañeru.

Al igual que sucedió con la anterior jubilación, y el posterior traspaso del negocio, las Felipadas son algo inamovible y que no entiende dueños, y es por eso por lo que a día de hoy aún siguen siendo seña de identidad de este mítico bar bilbaíno.

La historia nos ha enseñado que no se entiende la existencia del uno sin el otro, siendo un binomio que debe ir unido y que trasciende lo personal. Una tradición culinaria que está totalmente ligada a Bilbao y que esperemos continúe viviendo durante, por lo menos, otros 65 años.

Foto de portada: Bar Alameda Bilbao / Facebook